Hillary Clinton anuncia su candidatura en Internet. Esto no es nuevo, otros candidatos demócratas lo han hecho en las pasadas semanas.
Lo relevante del anuncio de Hillary Clinton es que anuncia su campaña hablando en un tono que me recuerda demasiado al manifiesto Cluetrain (www.cluetrain.org), los “10 mandamientos” del Buzz Marketing.
Seth Godin apunta en este post cuál es la formulación más genuina de la excelencia en nuestros días: su consejo es válido tanto para la propia carrera profesonal como para una empresa, una marca… cualquier proyecto.
Steve Jobs ha sustituido esta semana a Bill Gates como icono global de la innovación. Mientras su presentación en MacWorld ha tenido un eco histórico, y empieza a ser una figura conocida por el público general, la presencia de Gates en el CES ha pasado totalmente desapercibida. Como botón de muestra de lo que digo, compáresense estos dos vídeos: en uno, Jobs maravilla al mundo con un invento. En el otro, Bill Gates ataca la estrategia de Apple para aderezar el apagón mediático que ha sufrido. Creo que el iPhone hace justicia, por fin, a las diferentes personalidades de estos dos gigantes.
El iPhone va a ser un gran éxito para Apple, y sube el listón de la industria a un nuevo nivel. Sobran las palabras. Véase el vídeo en el que Phil Schiller, director de Marketin de Apple, muestra el iPhone en funcionamiento. Queremos un iPhone ¡ya!
Pero no supone una reinvención del teléfono móvil, y tiene limitaciones inexplicables.
Seth Godin es el analista de marketing más interesante del momento. En su opinión, el iPhone no reinventa el concepto del teléfono móvil. Y apunta varias funcionalidades que sí supondrían una nueva era para la telefonía móvil. Pese a sus críticas, quiere un iPod ¡ya!
David Pogue, el divertidísimo crítico de tecnología de The New York Times, ha probado por unos minutos el iPhone, y nos cuenta qué hace y qué no hace el nuevo cacharro. Entre las limitaciones más destacadas está la imposibilidad de instalar aplicaciones (ouch!!), la lentitud del teclado virtual, y la incompatibilidad con Flash del navegador (esto no es seguro, según Jobs). A pesar de todo, Pogue quiere su iPhone ¡ya!
Robert X. Cringley escribe lo que llama Technology Gossip desde hace 25 años. En su columna de la PBS, Cringley responde a la duda que muchos usuarios europeos van a plantear cuando tengan acceso al iPhone: ¿Cómo es posible que no disponga de acceso a 3G? La respuesta es bien sencilla: Apple no quiere ofrecer conexiones 3G hasta que no pueda garantizar que iTunes Store es la tienda de contenidos multimedia por defecto de las operadoras. Eso sí, Cringley quiere su iPhone ¡ya!
Steve Jobs calcula que hay entre 25 y 30 millones de fans de la marca Apple en todo el mundo- ¿Qué significa ser un fan de Apple? Hacer cosas como la siguiente: el pasado martes me encontraba con mi amigo Carlos García-Hoz en el aeropuerto de Schipol, en Amsterdam. Eran las seis de la tarde y teníamos que tomar un vuelo de vuelta a Madrid. A esa hora, las seis, comenzaba la sesión estrella de MacWorld. Todos los rumores apuntaban que la presentación de Steve Jobs tendría implicaciones históricas para la marca.
Carlos y yo no nos queríamos perder el evento. Antes de conocer el contenido de la presentación de Steve Jobs, hicimos apuestas sobre qué productos se presentarían y cuáles no. No voy a decir quién ganó: no tiene mayor interés.
Como no teníamos tiempo para seguir la presentación a través nuestro ordenador, seguimos la narración en directo del evento a través del Palm Treo de Carlos. Exactamente como los grandes fans del fútbol siguen los partidos del mundial mientras simulan que trabajan en su oficina. No es una broma. Eso es lo que significa ser un fan de Apple.
Gracias, Applesfera, por la narración en directo. Gracias a vosotros, Carlos y yo vivimos con emoción la noticia del lanzamiento del iPhone en la puerta de ambarque de nuestro avión.
Estreno este blog con un mensaje navideño en vídeo. He recogido fotos del site familiar de tíos, padres, sobrinos, hermanos… todos sonriendo. La música es una canción compuesta por Charles Chaplin e intepretada por Madeleine Peyroux, una cantante francoamericana de jazz que me flipa.